viernes, 10 de septiembre de 2010

Ejemplar 3

(Scroll down for English)

Yasuní, la batalla no ha terminado aún

Carmelo Ruiz Marrero

Tras años de intenso activismo y cabildeo por parte de ecologistas y pueblos indígenas, el gobierno de Ecuador finalmente firmó el acuerdo Iniciativa Yasuní-ITT el pasado 2 de agosto. Esta es la primera vez en la historia que un gobierno accede mediante un acuerdo vinculante a dejar combustibles fósiles bajo tierra.

La Iniciativa pretende dejar bajo tierra por perpetuidad los 850 millones de barriles de petróleo que se estiman están en el bloque ITT (Ishpingo, Tambococha, Tiputini), el cual ocupa casi 200 mil hectáreas de bosque tropical dentro del Parque Nacional Yasuní. Esta área natural protegida de 982 mil hectáreas fue creada en 1979, y en 1989 la UNESCO la declaró una reserva mundial de la biosfera. La Iniciativa Yasuní-ITT evitará que se emitan sobre 400 millones de toneladas de dióxido de carbono.

A cambio de este compromiso, el gobierno de Ecuador solicita $350 millones al año por diez años (en el ejemplar anterior del Monitor dijimos erróneamente que eran $350 millones a lo largo de diez años, nuestras disculpas). Hasta ahora los gobiernos de Alemania, Bélgica, España, Francia e Inglaterra han expresado interés en hacer donaciones. Los fondos serán administrados por un fideicomiso establecido por el Programa de Desarrollo de Naciones Unidas. Estará controlado por cinco síndicos, dos de los cuales serán seleccionados por el presidente de Ecuador. El dinero se utilizará en inversión social, energía renovable, reforestación y eficiencia energética.

Este arreglo es consistente con el concepto pre-colombino de Sumak Kawsai, o "buen vivir", el cual está recibiendo amplia aceptación entre ecologistas y progresistas latinoamericanos. Según el economista ecuatoriano Pablo Dávalos, Sumak Kawsai “es la posibilidad de vincular al hombre con la naturaleza desde una visión de respeto, porque es la oportunidad de devolverle la ética a la convivencia humana, porque es necesario un nuevo contrato social en el que puedan convivir la unidad en la diversidad, porque es la oportunidad de oponerse a la violencia del sistema”.

Según el Movimiento Mundial por los Bosques, el acuerdo Yasuní-ITT "constituye una opción nacional para conseguir fondos sin destrozar más la Amazonía, es una forma de frenar genuinamente el cambio climático, y podría abrir la puerta a la construcción de una economía post-petrolera, post-extractivista."

Sin embargo, la batalla no está ganada todavía. El gobierno de Ecuador puede declarar el acuerdo nulo y sin efecto si no llega el financiamiento. El presidente ecuatoriano Rafael Correa requiere que lleguen los primeros $100 millones en los primeros 18 meses, así que los partidarios de la Iniciativa ya están corriendo contra el reloj. Si no se pueden recaudar $100 millones en 18 meses no se puede esperar que se puedan recaudar $350 millones todos los años. Según un artículo publicado por el grupo ambiental FOBOMADE: "El proyecto Yasuní-ITT enfrenta amenazas múltiples; la crisis global pone en duda su viabilidad financiera. Se teme que el propio gobierno ecuatoriano sabotee la Iniciativa si la comisión negociadora no lograr conseguir el financiamiento necesario."

Hay que señalar que el camino que llevó a la firma del acuerdo Yasuní-ITT no fue un paseo, fue un camino borrascoso, a veces lleno de conflicto y choques verbales entre las partes interesadas. El presidente Correa no siempre fue cooperador, y en ocasión hasta amenazó con retirarse de las negociaciones y autorizar la extracción petrolera en el Yasuní.

Los observadores de este proceso están de acuerdo en que la Iniciativa no hubiera tenido posibilidad de progresar de no haber sido por el extraordinario proceso revolucionario democrático por el cual Ecuador ha pasado estos años recientes. Un alzamiento indígena llevó al derrocamiento del gobierno y a nuevas elecciones, en las cuales salió victorioso el nuevo partido Alianza PAIS. El nuevo presidente, el izquierdista profesor de economía Rafael Correa, convocó una asamblea constituyente que en 2008 redactó una nueva constitución para el país.

La asamblea constituyente fue presidida por el ministro de energía y minería Alberto Acosta, un economista con una larga asociación con la izquierda y con el movimiento ecologista. Acosta, uno de los fundadores y principales ideólogos de Alianza PAIS, fue co-autor de libros junto con Esperanza Martínez, líder del grupo ecologista Acción Ecológica. También participó en conferencias y talleres del Instituto de Estudios Ecologistas, institución fundada por Acción Ecológica en 1995. Martínez fue asesora de Acosta cuando éste dirigió la asamblea constituyente.

La constitución que redactaron es una de las más progresistas de América Latina. Establece que el agua es un derecho humano, un bien público y un patrimonio nacional; reconoce que la naturaleza tiene derechos; y declara como mandato del gobierno la soberanía alimentaria y el Sumak Kawsay.

Pero la tinta en esta nueva constitución ni siquiera se había secado cuando aparecieron grietas en el nuevo orden político. Acción Ecológica y otros grupos denunciaron las nuevas leyes de minería y agua como contrarias a la letra y espíritu de la nueva constitución. En 2009 el presidente Correa respondió clausurando Acción Ecológica, acción que revirtió gracias a una intensa y eficaz campaña internacional de solidaridad con Acción Ecológica.

En enero 2010 Correa lanzó una arenga en su programa radial semanal, amenazando con retirar el apoyo de su gobierno a la Iniciativa Yasuní y autorizar la explotación petrolera en el área si no se le daba control directo sobre el fideicomiso que recibiría los fondos de la Iniciativa. Tronó en contra de "ecologistas infantiles", la "izquierda infantil" y los líderes indígenas, y declaró que estos sectores eran peores enemigos de su gestión de gobierno que sus oponentes de derecha. El canciller Fánder Falconí renunció en protesta contra estos ataques verbales. Pero Correa no paró ahí, en los días que siguieron alegó que Falconí, Acosta y Martínez estaban actuando tras bastidores en contra de su gobierno.

La pérdida de Falconí y Acosta- quien ya había roto con el gobierno- no fue una pérdida pequeña para el gobierno de Correa. El ahora ex-canciller había estado, junto con Acosta, entre los fundadores de Alianza PAIS. Hay, de hecho, una gran amistad entre ambos, comenta el economista catalán Joan Martínez Alier, ecologista de renombre mundial: "Ambos representan una nueva corriente latinoamericana contra el desarrollismo extractivista, ambos reclaman una transición hacia economías sostenibles. Acosta apela sobre todo a los movimientos sociales del ecologismo popular y a movimientos indígenas, Falconí se decanta más bien por la acción planificadora del Estado, pero eso son matices dentro de una posición común post-extractivista en política económica."

Lo peor parece haber ya ha quedado atrás. Ya que el acuerdo Yasuní-
ITT ha sido firmado, el reto principal ahora es conseguir el financiamiento a tiempo. Pero Acosta advierte que se asoman retos adicionales:

“Esta Iniciativa no puede servir de pretexto para que gobierno del presidente Correa hinche el pecho y diga que ya hacemos mucho por la Naturaleza y la vida de los pueblos no contactados, mientras, simultáneamente, amplíe la frontera petrolera en el centro sur de la Amazonía y aliente la minería metálica a gran escala a cielo abierto”. Advirtió que no alcanza con el fideicomiso; el gobierno “tampoco debería tolerar actividades petroleras en los márgenes del ITT, lo que incluye el respeto irrestricto a los pueblos en aislamiento voluntario en cualquier lugar de la Amazonía”.

También dijo que el gobierno debería detener “las otras amenazas que se ciernen sobre el Yasuní, como son la deforestación y extracción ilegal de madera, la colonización sin control, el turismo ilegal... También habrá que controlar las actividades que se despliegan en los bloques petroleros adyacentes y las mismas carreteras abiertas para los proyectos petroleros cercanos”.



FUENTES:

Alberto Acosta, entrevista por Franck Gaudichaud. 6 de agosto 2010. http://rebelion.org/noticia.php?id=110813

FOBOMADE (Foro Boliviano de Medio Ambiente y Desarrollo) "La Iniciativa Yasuní-ITT tiene 18 meses de plazo para recaudar sus $100 millones" 1 de septiembre 2010. http://fobomade.org.bo/bsena/?p=902

Martínez-Alier, Joan. "La Iniciativa Yasuní se encamina al triunfo". 4 de agosto 2010. http://www.biodiversidadla.org/Principal/Contenido/Documentos/En_Ecuador_la_Iniciativa_Yasuni_ITT_se_encamina_al_triunfo

Movimiento Mundial por los Bosques (WRM). "Primeros pasos para dejar el petróleo bajo tierra en el Yasuní" Boletín #157, Agosto 2010.

Para más información:
Ruiz Marrero es autor, periodista y educador ambiental. Su página web, Haciendo Punto en Otro Blog (http://carmeloruiz.blogspot.com/), está dedicada a perspectivas ecologistas y progresistas. Es autor del libro Balada Transgénica y director del Proyecto de Bioseguridad de Puerto Rico (http://bioseguridad.blogspot.com/).

lunes, 6 de septiembre de 2010

Issue 3, Yasuni battle continues

A source of news and analysis on energy and environmental issues in Latin America

By Carmelo Ruiz-Marrero

Issue 3, September 6 2010


Yasuni: the battle's not over yet


After years of intense local and international campaigning and lobbying by environmentalists and indigenous peoples, the Ecuador government finally signed on to the Yasuni-ITT Initiative (link) on August 2. Thus for the first time in history a nation state accepts a binding agreement to leave fossil fuels underground.

The Initiative pretends to keep underground for perpetuity the estimated 850 million barrels of oil in the ITT block, which occupies almost 200,000 hectares of rainforest inside the Yasuní National Park. This protected area of 982,000 hectares was created in 1979, and in 1989 UNESCO declared it a biosphere reserve. The Yasuní-ITT Initiative will keep over 400 million tons of CO2 from being released to the atmosphere.

In exchange for its commitment, the government of Ecuador seeks $350 million a year for ten years from governments as well as private donors over the next ten years, which is approximately half of what it would have made if it had allowed oil drilling in the Yasuní (in the previous Monitor issue we erroneously stated that it was $350 million over ten years, our apologies). So far the governments of Germany, Belgium, France, Spain and England have expressed interest in donating. The funds are to be administered by a trust fund set up by the United Nations Development Program. The fund will be controlled by five directors, two of whom will be appointed by the country's president. The money will be used in social investment, renewable energy, reforestation and energy efficiency.

This arrangement is consistent with the pre-Columbian concept of Sumak Kawsai, or "right livelihood", which is gaining widespread acceptance in Latin American progressive politics and environmental activism. According to Ecuadorian economist Pablo Dávalos, Sumak Kawsai is "the possibility of linking man with nature from a vision of respect, because it is the opportunity to return ethics to human coexistence, because we need a new social contract in which unity can coexist with diversity, because it is the opportunity to oppose the violence of the system."

According to the World Rainforest Movement, the Yasuní agreement "constitutes a national option to obtain funds without further destroying the Amazon, it's a way of genuinely putting a brake on climate change, and could open the door to the construction of a post-petroleum, post-extractivist economy."

However, the battle is not won yet. The government of Ecuador can call the deal off if the funding doesn't come through. Ecuadorian president Rafael Correa is calling for the first $100 million in the following 18 months, so as of now the Initiative's supporters are literally running against the clock. If $100 million cannot be raised in an 18-month period, it is even less likely that $350 million could be raised every year. According to an article published by the environmental group FOBOMADE, there is a real danger: "the global (economic) crisis calls the project's feasibility into question. There is fear that the Ecuadorian government could sabotage the Initiative if the negotiating commission cannot obtain the necessary funding."

It must be pointed out that the process that led to the signing of the Yasuní-ITT agreement was not a smooth ride- it was a rocky road, at times filled with acrimony and verbal clashes among stakeholders. President Correa did not always go along, and on occasion even threatened to abandon the negotiations and authorize drilling in the Yasuní.

Observers agree that the Initiative would not have stood a chance had it not been for the extraordinary revolutionary democratic process that Ecuador has been experiencing in recent years. In 2006 an indigenous uprising led to the ousting of the government and to new elections, which were won by the Alianza PAIS party. The new president, leftist economics professor Rafael Correa, organized a constituent assembly which rewrote the country's constitution in 2008.

The constituent assembly was chaired by Energy and Mining minister Alberto Acosta, an economist with a long affiliation with the left and the environmental movement. Acosta, one of the founders and main ideologues of Alianza PAIS, co-wrote books with Esperanza Martínez, leader of the local environmental group Acción Ecológica. He also has participated in conferences and workshops of the Instituto de Estudios Ecologistas, an educational outfit founded by Acción Ecológica in 1995. Martínez was an advisor to Acosta during the 2008 constituent assembly.

The resulting constitution is one of the most progressive in Latin America. It establishes water as a human right, a public good, and a national patrimony; acknowledges that nature has rights of its own; and also declares food sovereignty and Sumak Kawsai to be official government policy.

But the ink in the new constitution had barely dried when cracks began to form in the new political order. Acción Ecológica and other groups decried the new mining and water laws, which the group considered contrary to the spirit and letter of the new constitution. In 2009 President Correa responded by closing the organization down, an action he reversed after an intense and effective international campaign of solidarity with Acción Ecológica.

In January 2010 Correa launched a tirade in his weekly radio address, threatening to withdraw his government's support for the Yasuní Initiative and authorize oil drilling in the area if he was not given direct control over the trust fund to be created by the Initiative. He ranted against "infantile environmentalists", the "infantile left" and indigenous leaders, and claimed that they were worse enemies than his political right-wing opponents. In response, chancellor Fander Falconí resigned in protest. Correa did not stop there- he went on for days about how Falconí, Acosta and Esperanza Martínez were plotting to undermine his government.

The loss of Falconí and Acosta- who had already broken with the government- were no small loss to the Correa government. The ex-chancellor had been, along with Acosta, among Alianza PAIS's founders. There is indeed a great friendship between both men, comments Catalan economist and world-renowned ecologist Joan Martínez-Alier: "Both of them represent a new Latin American current against developmentalist extractivism, both call for a transition towards sustainable economies. Whereas Acosta appeals most of all to the social movements of 'people's ecologismo' and to indigenous peoples' movements, Falconí is more of an advocate of state-led economic planning, but both of these are shades of opinion within a common post-extractivist position in economic policy."

The worst seems to be over. Now that the Yasuní-ITT agreement has been signed, the main challenge is to secure funding on time. But Acosta warns that there are more challenges ahead:

"This Initiative cannot serve as a pretext for Correa's government to beat its chest and say that we already do a lot for nature and the life of uncontacted peoples, while simultaneously pushing forth the petroleum frontier into the Amazon's center-south and supporting large-scale strip mining for metals... (the government) should not tolerate oil activities in the margins of the ITT, which includes unrestricted respect for peoples who live in voluntary isolation in any place in the Amazon."

Acosta also says that the government should stop "the other threats that loom over the Yasuní, like deforestation, illegal logging, uncontrolled colonization, illegal tourism... It will also have to control activities that are being deployed in adjoining oil blocks and the roads being built to nearby oil projects."


SOURCES:

Alberto Acosta interview by Franck Gaudichaud. August 6 2010. http://rebelion.org/noticia.php?id=110813

FOBOMADE (Foro Boliviano de Medio Ambiente y Desarrollo) "La Iniciativa Yasuní-ITT tiene 18 meses de plazo para recaudar sus $100 millones" 1 de septiembre 2010. http://fobomade.org.bo/bsena/?p=902

Martínez-Alier, Joan. "La Iniciativa Yasuní se encamina al triunfo". August 4 2010. http://www.biodiversidadla.org/Principal/Contenido/Documentos/En_Ecuador_la_Iniciativa_Yasuni_ITT_se_encamina_al_triunfo

World Rainforest Movement. "Primeros pasos para dejar el petróleo bajo tierra en el Yasuní" Bulletin #157, August 2010.


For more information:

http://carmeloruiz.blogspot.com/search/label/Ecuador


Carmelo Ruiz-Marrero is an independent environmental journalist and an environmental analyst for the CIP Americas Program (www.cipamericas.org), a Fellow of the Oakland Institute and a Senior Fellow of the Environmental Leadership Program. In addition, he is founder and director of the Puerto Rico Biosafety Project (bioseguridad.blogspot.com). His bilingual web page (carmeloruiz.blogspot.com) is dedicated to global environmental and development concerns. He can be contacted at ruizcarmelo@gmail.com

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Ejemplar 2, Yasuní

(scroll down for English)

MONITOR DE ENERGIA Y AMBIENTE DE AMERICA LATINA


Una fuente de noticias y análisis sobre asuntos energéticos y ambientales en América Latina



Por Carmelo Ruiz Marrero


http://energyandenvironmentmonitor.blogspot.com/




Ejemplar 2, 30 de agosto 2010


ECUADOR: La iniciativa Yasuní y el futuro pos-petrolero


En el mundo del activismo ambiental las buenas noticias son desafortunadamente infrecuentes. Pero los defensores de los bosques tropicales y los proponentes de una economía pos-petrolera tienen razón para celebrar este mes, tras la firma por parte del gobierno ecuatoriano de un acuerdo con fuerza de ley para mantener petróleo bajo tierra a cambio de una compensación económica. Este trato sin precedentes, conocido como la Iniciativa Yasuní, dejará bajo tierra y sin explotar el petróleo que yace bajo el llamado bloque ITT, ubicado dentro del Parque Nacional Yasuní. Se estima que este bloque contiene unos 850 millones de barriles de petróleo.


El gobierno ecuatoriano espera recaudar unos $350 millones en los próximos diez años, lo cual es menos de la mitad de lo que hubiera ganado si hubiera abierto el bloque ITT a la actividad petrolera. Este dinero, a ser donado por la comunidad internacional, se invertirá en el desarrollo de energía renovable, mantenimiento de ecosistemas y áreas protegidas, reforestación de áreas degradadas, promoción del desarrollo social y mejoras a la eficiencia energética. Los fondos serán administrados por el Programa de Desarrollo de Naciones Unidas. El acuerdo va a prevenir la emisión de 407 millones de toneladas de dióxido de carbono.


El parque nacional Yasuní es la zona de más alta biodiversidad en América del Sur y una de las de más biodiversidad en el mundo, según un estudio de científicos ecuatorianos y estadounidenses publicado en Plos One.

“Yasuní está en el centro de una pequeña zona en donde anfibios, pájaros, mamíferos, y plantas vasculares todas alcanzan una diversidad máxima en Suramérica,” informó el doctor Clinton Jenkins, de la Universidad de Maryland. "Las 150 especies de anfibios documentados hasta la fecha en Yasuní es un récord mundial para un área de este tamaño", dijo Diego F. Cisneros Heredia, de la Universidad San Francisco de Quito. "Hay más especies de ranas y sapos dentro de Yasuní que son nativos de los Estados Unidos y Canadá juntos."

“En apenas una hectárea en Yasuní, hay más especies de árboles, arbustos, y lianas (bejucos leñosos) que en cualquier otro lugar en el mundo,” dijo el botánico ecuatoriano Gorky Villa, quien ha trabajado con el Instituto Smithsonian y con la organización no gubernamental Finding Species. [Paréntesis en original]

En una sola hectárea del bosque de Yasuní se estima que hay cien mil especies de insectos. Según el destacado entomólogo Terry Erwin, esta es la diversidad más alta estimada por área de unidad en el mundo entero para cualquier grupo de planta o animal. Los científicos autores del estudio encontraron que el Yasuní es hogar para al menos 121 especies de reptiles, 596 especies de pájaros, 382 especies de peces y 204 especies de mamíferos.


El bloque ITT, que cubre casi 200 mil hectáreas de bosque lluvioso tropical, lo cual constituye 23% del parque nacional Yasuní.


Entre los beneficios de la iniciativa, el gobierno de Ecuador enumera los siguientes:


* El apoyo a la transición de Ecuador de una economía extractiva, basada en la explotación del petróleo, a un modelo sustentable de desarrollo, con amplio empleo de fuentes renovables de energía, respeto por la biodiversidad y equidad social. Las emisiones reducidas y evitadas de CO2 originadas en la conservación de los ecosistemas, la reforestación y el desarrollo de fuentes limpias de energía alcanzarán los 1.000 millones de toneladas en los próximos 30 años.


* La reinversión de los fondos aportados en fuentes renovables de energía reduce o elimina la generación de electricidad con derivados del petróleo, que actualmente alcanza el 47% de la energía eléctrica del país. De esta forma se reducen aún más las emisiones futuras de CO2. La conservación de áreas protegidas y la reducción de la deforestación en Ecuador es un segundo beneficio que se añade a la mitigación del cambio climático y la preservación de la biodiversidad. Además, los programas sociales promueven la educación, salud y la generación sustentable de empleo productivo en las zonas de influencia de los proyectos, que cubren gran parte de Ecuador.


“Es el momento de reconocer y felicitar a quienes han trabajado por la iniciativa: a los indígenas Waorani que llevan más de 20 años denunciando los impactos de las operaciones petroleras en sus territorios; a los pueblos y comunidades que con su resistencia inspiraron la propuesta Yasuní”, declaró el grupo ecologista Acción Ecológica, el cual desempeñó un importantísimo papel en mantener viva la propuesta de la Iniciativa Yasuní.


El grupo también agradeció a los “dirigentes de la CONAIE que han mantenido y promovido la protección del Yasuní; a aquellos trabajadores petroleros que han provisto valiosa información técnica y desde sus espacios han respaldado la iniciativa; a los demandantes del juicio contra la Texaco que nos han permitido contar con información sobre los impactos de la actividad petrolera; a los jóvenes de la campaña Amazonía Por la Vida que han promovido la defensa del Yasuní en escuelas, colegios y barrios en todo el país; a los artistas, periodistas, académicos que han mantenido viva la iniciativa. Y por supuesto a los funcionarios y ex-funcionarios del Estado que han impulsado acciones para consolidar la llamada primera opción para el Yasuní.”


FUENTES:


Matt Finer (Save America's Forests) "Científicos identifican al parque nacional de Yasuní de Ecuador como uno de los lugares más biodiversos del planeta" http://www.biodiversidadla.org/Principal/Contenido/Noticias/Cientificos_identifican_al_Parque_Nacional_de_Yasuni_de_Ecuador_como_uno_de_los_lugares_mas_biodiversos_del_Planeta


Esperanza Martínez. “¿Qué celebramos con la firma del fideicomiso de la Iniciativa Yasuní?” http://bolpress.de/art.php?Cod=2010080404


Página web oficial de la Iniciativa Yasuní: http://yasuni-itt.gob.ec/



PARA MAS INFORMACION:


http://carmeloruiz.blogspot.com/search/label/Ecuador

http://www.accionecologica.org/

http://www.amazoniaporlavida.org/es/

http://www.liveyasuni.org/



Ruiz Marrero es autor, periodista y educador ambiental. Su página web, Haciendo Punto en Otro Blog (http://carmeloruiz.blogspot.com/), está dedicada a perspectivas ecologistas y progresistas. Es autor del libro Balada Transgénica y director del Proyecto de Bioseguridad de Puerto Rico (http://bioseguridad.blogspot.com/).