viernes, 2 de septiembre de 2011

Gobiernos progresistas siguen apostando al extractivismo

CARMELO RUIZ MARRERO

Monitor de Energía y Ambiente de América Latina, 17 de octubre 2010


Seguramente ningún mandatario boliviano ha sido tan célebre a nivel internacional como Evo Morales. Ha hecho mucha fama con sus pronunciamientos sobre la protección del ambiente y en contra del sistema capitalista. Su participación en la Cumbre Mundial de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático en Copenhague en diciembre de 2009 fue clave en exponer al mundo la hipocresía e inercia de las grandes potencias contaminadoras en torno al calentamiento global.


Fue en respuesta al fiasco de Copenhague que Morales se tomó la iniciativa de organizar una cumbre alternativa de sociedad civil en la ciudad boliviana de Cochabamba el pasado mes de abril. El discurso que ofreció en la apertura de ese magno encuentro, llamado la Cumbre Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático y los Derechos de la Madre Tierra, fue el alegato más importante y acertado hecho por un jefe de estado en torno a la ecología y el cambio climático. A nivel internacional todas sus declaraciones y acciones le han ganado la estima de ecologistas y progresistas del mundo entero.


Pero Morales no parece poner en práctica en su propio país lo que predica en los foros internacionales. Al comenzar su gobierno en 2006 los hidrocarburos, o combustibles fósiles, eran la principal fuente de ingreso económico del país. Le seguía de cerca en segundo lugar la minería. Las actividades de ambos sectores son altamente contaminantes y depredadoras de la naturaleza, y los hidrocarburos son precisamente la causa primaria del calentamiento global. Si desde entonces ha cambiado algo es que Bolivia hoy día es más dependiente de las exportaciones de hidrocarburos y minería, según un reciente informe del Centro de Estudios Para el Desarrollo Laboral y Agrario (CEDLA).

Explica CEDLA que en 1988 los hidrocarburos y la minería eran responsables del 47% de las exportaciones del país y hoy constituyen el 80%. "Entre el 2004 y 2005, el crecimiento del sector de hidrocarburos explicó cerca de 25 por ciento del crecimiento económico del país, y en 2008 el crecimiento del sector minero explicó casi 40 por ciento del crecimiento económico."

Dada la creciente importancia de las exportaciones de combustibles fósiles para la economía nacional boliviana, difícilmente se puede concebir que el gobierno de Evo Morales vaya a hacer una aportación útil para mover el mundo hacia una economía post carbono en el corto o mediano plazo.

Aparte del aspecto ambiental, la dependencia en la exportación de materias primas sentencia a los países de Latinoamérica y del resto del Sur global al subdesarrollo abyecto. Los escritos de pensadores como Raúl Prebisch, Celso Furtado y Eduardo Galeano, y los informes de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL) han abundado extensamente sobre este asunto.

El gobierno de Morales se había comprometido a cambiar esta situación mediante la industrialización de los hidrocarburos, es decir crear industrias para fabricar productos de valor añadido. En el caso del petróleo, con éste se pueden hacer una variedad de productos derivados, como gasolina, kerosén, aceites lubricantes, pesticidas y plásticos. Y con el gas natural se puede hacer fertilizante o proveer energía a industrias de manufactura y metalurgia.

Pero hasta ahora la industrialización no ha despegado. Cito un artículo publicado en Plataforma Energética el pasado 10 de octubre: "El primero de octubre, el presidente Morales admitió: 'Quiero ser muy sincero: lo que no estamos pudiendo arrancar es la industrialización del gas y la petroquímica', dijo, responsabilizando de ello a la falta de 'acompañamiento' de los expertos en hidrocarburos bolivianos para impulsar ese proceso, ya que, apuntó, prefieren ganar miles de dólares mensuales trabajando para las transnacionales."

En la primera semana de octubre organizaciones sociales y sindicales fundaron el Comité Nacional para el Desarrollo Regional y Nacional de Bolivia (CONADERENA) para impulsar la industrialización de los hidrocarburos. Las organizaciones fundoras de CONADERENA "coincidieron en afirmar que lastimosamente el gobierno de Evo Morales incumplió la 'agenda de octubre', cuyos principales postulados sobre la nacionalización e industrialización del gas natural y de todos nuestros recursos naturales, no se reflejan en las políticas y acciones emprendidas por la actual administración y por el contrario se continúa con las políticas neoliberales impuestas por Gonzalo Sánchez de Lozada de exportar el gas, así como los minerales, como materia prima."

Otra crítica que se le hace a la política energética de Morales es que su empeño en convertir a su país en un gran exportador de energía ha resultado en el descuido del mercado doméstico. Con tal de suplir mercados en Brasil, Argentina y más recientemente Paraguay, la economía boliviana se está quedando sin abasto de gas. Esto ha dado lugar a situaciones embarazosas como la que se dio en septiembre, cuando la escasez energética obligó a Bolivia a importar 20 mil toneladas de cemento, aún cuando el país está en condiciones para fabricarlo.

Según varios expertos que participaron en el reciente Segundo Foro de la Red Latinoamericana sobre las Industrias Extractivas, organizado por CEDLA y realizado en Bolivia, las divisas generadas por los hidrocarburos no han sido puestas a buen uso. “Nuestros países... se han acostumbrado a vivir de la renta de la naturaleza, a exportar materias primas y a perder en el comercio internacional”, denunció Alberto Acosta, quien fue ministro de minas y energía del gobierno del actual presidente ecuatoriano Rafael Correa, y presidente de la Asamblea Constituyente que en 2007 redactó una nueva constitución para Ecuador.

Acosta, un economista de izquierda estrechamente relacionado con el movimiento ecologista, sostiene que aunque los gobiernos de Evo Morales y Rafael Correa escriben y hablan mucho del “buen vivir” y de una relación armónica con la naturaleza, todos sus planes de “desarrollo” y “crecimiento” económico se sustentan en un creciente “neoextractivismo” de recursos naturales no renovables con impactos ambientales cada vez más agudos.

Recalcó que “Hemos extraído mucho petróleo y hemos recibido mucho dinero y grandes créditos, pero el resultado ha sido muy pobre: no hay desarrollo, hay pobreza masiva y los impactos ambientales son alarmantes, hay contaminación ambiental, deforestación masiva, daños a la salud y enfermedades”.


También se planteó en el foro que el capital generado por esta actividad extractivista se ha gastado en programas sociales que si bien gozan de gran popularidad, son también de naturaleza asistencialista y clientelista. Según Acosta, esto ha llevado a la creación de la una "bonocracia clientelar".

En el foro, la especialista mexicana Rocío Moreno lamentó que “no hay una discusión seria y profunda en nuestros países sobre lo que queremos hacer con la renta petrolera (…) En los últimos años, el dinero se utilizó en gasto corriente, en pagar burocracia, no está orientado a cerrar brechas de desarrollo, a mejorar la igualdad”.


Acosta señala que la salida de esta situación es la transición hacia una economía post-extractivista. Los mandatarios de Bolivia y Ecuador no pueden alegar desconocimiento de esta propuesta pues se encuentra precisamente en las constituciones de ambos países. Reconoce que no se pueden cerrar los pozos petroleros de la noche a la mañana, pero sostiene que debido al cénit del petróleo y el cambio climático la transición no se puede postergar.

Aclaró Acosta que post extractivismo no significa rechazar la explotación de recursos naturales sino de “establecer los límites biofísicos de la explotación, llegar a la sostenibilidad, eliminar la pobreza y su causa que es la opulencia”, y avanzar hacia un economía post-petrolera.
El petróleo se está agotando y dadas las crecientes tasas de consumo no podremos seguir siendo países exportadores de petróleo”.

El economista ecuatoriano expresó esperanza en que la Iniciativa Yasuní-ITT se convierta en un precedente para llevar a América Latina hacia un futuro post extractivista y post petrolero. Esta aclamada iniciativa consiste en el compromiso del gobierno de Ecuador de no explotar petróleo del biodiverso parque nacional Yasuní, y a cambio de esto recibir una compensación suministrada por la comunidad internacional la cual será administrada por un fideicomiso establecido por las Naciones Unidas.

En conclusión:


"Los expositores II Foro de industrias extractivas coincidieron en que la construcción de una nueva economía post capitalista no depende solamente de reformas tributarias o del desarrollo de energías alternativas, sino básicamente de la participación ciudadana en la administración de los crecientes ingresos petroleros y mineros estatales.


Por eso es clave y urgente que los pueblos de la región desarrollen mecanismos de control social efectivo, e impugnen las decisiones unilaterales e improvisadas de sus gobiernos."


REFERENCIAS:

Hora 25. "Crean CONADERENA para impulsar una política de desarrollo en base al gas natural". 6 de octubre 2010. http://fobomade.org.bo/bsena/?p=1101

Plataforma Energética. "Despilfarran la renta petrolera y minera en una 'bonocracia clientelar'". 1 de septiembre 2010. http://fobomade.org.bo/bsena/?p=906

Rosa Rojas. "Bolivia está en el nudo de sus contradicciones". Plataforma Energética, 10 de Octubre 2010. http://plataformaenergetica.org/content/2193


PARA MAS INFORMACION:
http://carmeloruiz.blogspot.com/search/label/Alberto%20Acosta
http://carmeloruiz.blogspot.com/search/label/Bolivia
http://carmeloruiz.blogspot.com/search/label/Post%20Extractivismo


martes, 2 de noviembre de 2010

Bronca por fertilizante

Un tramo del gasoducto que transporta gas boliviano a los mercados brasileños.  -   Abi Agencia


Ejemplar #6, 1 de noviembre 2010


Bolivia y Brasil en riña por fertilizante



CARMELO RUIZ MARRERO

“Si no le sacas provecho a tus recursos, otros lo harán por tí”, parece ser la amarga lección que aprendió Bolivia cuando Brasil anunció que construirá una gran fábrica de fertilizante que se servirá del gas natural del gasoducto Bolivia-Brasil (Gasbol). El problema con esto es que tal fábrica en el lado brasileño de la frontera eliminaría cualquier incentivo económico para que Bolivia fabrique su propio fertilizante.


“Por una cuestión de dignidad y por una cuestión también económica, nosotros vamos a industrializar nuestro gas en territorio boliviano”, declaró el presidente boliviano Evo Morales el pasado 12 de octubre. “A esta altura pensar que va a ir nuestra materia prima para que se pueda industrializar en otro territorio, jamás”.

Durante su campaña electoral el hoy presidente se comprometió no solamente a nacionalizar los hidrocarburos (petróleo y gas natural) sino también a industrializarlos, es decir hacer de ellos productos de valor añadido y así establecer industrias nacionales. Esta industrialización, más que una mera promesa electoral, es tema de primerísima importancia en el debate político boliviano. Cuando en 2003 el pueblo boliviano se alzó en rebelión contra el gobierno neoliberal de Gonzalo Sánchez de Lozada en lo que se conoció como la “guerra del gas” los dos objetivos primordiales fueron la nacionalización e industrialización de los hidrocarburos.

En las palabras del ministro de hidrocarburos y energía Fernando Vincenti: “La industrialización es la actividad que le va a cambiar la faz económica al país, es un salto cualitativo, a través del cual dejaremos de ser un país de economía extractiva primario exportadora para convertirnos en un país que agrega valor a sus materias primas. Lo que plantea el Gobierno Nacional no es sólo la industrialización de los hidrocarburos, sino industrializar el país con la fuerte palanca de los recursos hidrocarburíferos.”

Pero tras casi cinco años de gobierno, la muy anhelada industrialización no ha tomado lugar. Hasta el día de hoy, Bolivia exporta su gas mediante gasoducto a sus vecinos, como Argentina y Brasil. De hecho, debido a la voraz e insaciable demanda energética de Brasil, el gasoducto Gasbol es probablemente la principal fuente de ingreso de Bolivia. Este gasoducto de 3,150 kilómetros (1,960 millas) que comenzó operaciones en 2000, termina en Porto Alegre, ciudad brasileña en la costa atlántica, y es el más largo de Suramérica.

“Evo Morales no cumplió con la famosa industrialización. No avanzó nada”, acusó Carlos Arze, del Centro de Estudios para el Desarrollo Laboral y Agrario (CEDLA). “El Gobierno de Evo Morales mantiene la lógica de los gobiernos anteriores que exportaron el gas natural como materia prima”.

Bernardo Prado, consultor en temas energéticos y editor de HidrocarburosBolivia.com explica que “Industrializar el gas en Bolivia solamente para el consumo interno no es rentable, los productos con valor agregado derivados del gas natural deberán ser exportados para que la industrialización sea una realidad económicamente viable. De hecho, el Plan de Inversiones 2010-2015 de YPFB (compañía estatal boliviana) estima que el 85 por ciento de los fertilizantes nitrogenados deben exportarse e identifica a Brasil como el principal mercado para la exportación de los mismos”.

“Brasil compra el gas y no hay nada que le prohíba que lo industrialice”, comentó Carlos Miranda, ex-ministro de energía e hidrocarburos de Bolivia. “Lo correcto es que Brasil y Bolivia se pongan de acuerdo para industrializar conjuntamente el gas. Bolivia pone el gas y Brasil pone el mercado; ambos salen ganando”. ¿Y si Brasil no le interesa llegar a tal acuerdo?: “Estamos fregados, no vamos a tener a quién vender fertilizantes” cuando Bolivia decida instalar una industria petroquímica.


Fuentes:

Los Tiempos. "Brasil alista la industrialización del gas boliviano". 14 de octubre 2010. http://www.lostiempos.com/diario/actualidad/economia/20101014/brasil-alista-la-industrializacion-del-gas_94136_181775.html

La Prensa. "Bolivia hace discurso y Brasil alista industrialización del gas". 14 de octubre 2010. http://www.cedla.org/obie/content/12092


Para más información:

http://carmeloruiz.blogspot. com/search/label/Bolivia
http://carmeloruiz.blogspot. com/search/label/Brazil

lunes, 1 de noviembre de 2010

Yasuni facing difficulties



A source of news and analysis on energy and environment issues in Latin America


Issue #5, October 29 2010


Yasuni Initiative faces difficulties

Carmelo Ruiz-Marrero

Through the unprecedented Yasuni-ITT Initiative the government of Ecuador has taken on a binding commitment to leave the petroleum under the Ishpingo-Tambococha-Tiputini oil block (ITT), located in the biodiverse Yasuni national park, untouched and unexploited for perpetuity, and in exchange receive donations from the international community. This undertaking, acclaimed and celebrated by environmentalists and progressive activists from all over the world, was made official in August, when the Ecuadorian government signed the trust fund agreement with the United Nations.

However, the young initiative is already facing difficulties. The German government, which had pledged its support, now seems indisposed to disburse funds. This can potentially put the Initiative in jeopardy, since the much-publicized German parliament endorsement was key in making the agreement a reality. A recent government change led to the appointment of a new minister of cooperation, the liberal Dirk Niebel, who has publicly expressed misgivings about the Yasuni ITT Initiative's merits.

Niebel, who has supported the elimination of all development aid to poor countries, questioned the guarantees that Ecuador will honor its side of the bargain and affirmed that other alternatives exist to conserve the country's Amazon jungle, specifically mentioning REDD (Reducing Emissions from Deforestation and Degradation) and the SocioBosque
program. It must be mentioned that both endeavors are highly controversial and are being strongly criticized, among other reasons because they allegedly facilitate the privatization of nature and endanger the sovereignty of forest peoples. The German minister also expressed fear that the Yasuni ITT Initiative could become a precedent that might be repeated in other oil-producing locations worldwide.

The arguments presented by minister Niebel... are unfounded”, says Ecuadorian economist Alberto Acosta, who was president Correa's first minister of energy and mining and chaired the constituent assembly that in 2007 wrote a new constitution for the country, and has been intimately familiar with the Yasuni proposal since before Correa came to power. “To compare the Yasuni-ITT Initiative with REDD shows an enormous lack of knowledge of both... it represents a mockery as it is a substitution of a contribution that is responsible with life with one that is based on mercantile interests.”


What's more, the SocioBosque and REDD projects do not meet the objectives stated in the Yasuní-ITT Initiative, which simultaneously approaches biodiversity conservation, climate change and the rights of the peoples”, says Acosta, who adds that Niebel's misgivings about the Initiative becoming a reproducible precedent are baseless. After all, the whole point of the Yasuní proposal is precisely to make it into a precedent to be repeated worldwide. http://outrapolitica.files.wordpress.com/2010/08/parque-nacional-yasuni.jpg


The international Oilwatch network launched a communique in response to Niebel's arguments. “The strength of the Yasuní-ITT initiative has always resided in maintaining it as a proposal outside the carbon market and REDD, fully distanced from negotiations pursued under the Kyoto Protocol”, said the letter. “The initiative was conceived as a new idea that broke onto the international stage with a different kind of language and proposals and with clear and effective results.”


Linking the Yasuní proposal to REDD would not contribute to the success of the proposal. On the contrary, such an approach raises concerns, because REDD – and its probable national version, SocioBosque – neither fulfil the expectations of indigenous organizations nor provide a real solution to the climate problem. Critics also point out that this could lead to the loss of collective rights for the communities involved and violates the spirit and the letter of the Ecuadorian Constitution, which recognizes nature as having rights of its own (Art. 10 and 71) and that as a result, '… environmental services will not be subject to appropriation' (Art. 74).”


“The REDD mechanism is strongly criticized at the international level just as the national Sociobosque program is criticized in Ecuador", declared the German group Rainforest Rescue (Salva la Selva), "It's precisely indigenous organizations like the Confederation of Indigenous Nationalities of Ecuador (CONAIE) and other organizations that work in forest protection, who do not see kindly upon these initiatives, They consider that these do not offer any guarantees for the conservation of forests, much less in favor of climate, since they are methods that ultimately commodify nature, looking to obtain, for example, funds from the much-criticized 'carbon trade'. One of the most prominent critiques is that trading carbon emissions does not lead to a reduction in environmental pollution and global warming but rather exacerbates them, providing besides a cleansing of consciences, which obtain a method by which, in exchange for paying money, acquire a green light to keep on polluting,"


Bolivia's president Evo Morales has also spoken up against REDD. “Forests will come to have a price tag based on the amount of carbon dioxide they are able to absorb”, said the Bolivian president in an open letter to indigenous peoples in October. “The 'credit' or 'carbon right' which certifies that capacity to absorb carbon dioxide will be bought and sold worldwide like any other commodity. To ensure that nobody affects the property of those who bought those 'REDD certificates,' a series of restrictions will be put into place that will interfere with the sovereign right of countries and indigenous peoples over their forests and rainforests. In this way, we will begin a new chapter in the privatization of nature which will extend to water, biodiversity and what they call 'environmental services.'


"In Ecuador and in other parts of the planet, those of us who defend life hope for a clear and categorical pronouncement to revert this decision and obtain definitive support from Germany", declared Acosta. “A support that would add to other effective endorsements, with which this Initiative would be consolidated. The European Union claims to lead the initiatives against climate change. This must be more than words. European countries not only have very large social and historical debts, they also have debts for climate change since their industrialization based on fossil fuels. Their support for the Yasuní-ITT Initiative has great significance in this context.”



SOURCES:


Alberto Acosta. "Alberto Acosta rechaza posible incumplimiento de Alemania" El Ecuatoriano, September 16 2010. http://www.elecuatoriano.com/noticias/?p=14213


Evo Morales. "Nature, forests and indigenous peoples are not for sale" October 7 2010. http://pwccc.wordpress.com/2010/10/07/presidents-letter-to-the-indigenous-peoplesnature-forests-and-indigenous-peoples-are-not-for-sale/


Oilwatch letter to the Bundestag, September 20 2010. http://www.redd-monitor.org/2010/09/22/germany-to-pull-out-of-ecuadors-yasuni-initiative/


Salva la Selva. "Salvar el Yasuní ITT en Ecuador" http://www.salvalaselva.org/news/1688/salvar-el-yasuni-itt-en-ecuador


World Rainforest Movement. Bulletin #159, October 2010. http://www.wrm.org.uy/bulletin/159/viewpoint.html


FOR MORE INFORMATION:

http://carmeloruiz.blogspot.com/search/label/Yasuni



Carmelo Ruiz-Marrero is an independent environmental journalist and an environmental analyst for the CIP Americas Program (www.cipamericas.org), a Fellow of the Oakland Institute and a Senior Fellow of the Environmental Leadership Program. In addition, he is founder and director of the Puerto Rico Biosafety Project (bioseguridad.blogspot.com), and editor/creator of the Latin America Energy and Environment Monitor (http://energyandenvironmentmonitor.blogspot.com/). His bilingual web page (carmeloruiz.blogspot.com) is dedicated to global environmental and development concerns. He can be contacted at ruizcarmelo@gmail.com

http://www.hoy.com.ec/wp-content/uploads/2010/08/yasuni1.jpg

jueves, 28 de octubre de 2010

Yasuni


Iniciativa Yasuní enfrenta dificultades


CARMELO RUIZ MARRERO

Monitor de Energía y Ambiente de América Latina

Ejemplar #5, 28 de octubre 2010


La novedosa Iniciativa Yasuní-ITT compromete al gobierno ecuatoriano a no sacar petróleo del bloque petrolero Ishpingo-Tambococha-Tiputini (ITT), ubicado en el biodiverso parque nacional Yasuní, y a cambio de esto recibir donaciones de la comunidad internacional. Este emprendimiento, que es aclamado por ecologistas y progresistas del mundo entero, fue oficializado en agosto, cuando el gobierno de Ecuador firmó el acuerdo de fideicomiso con las Naciones Unidas.

Sin embargo, la joven Iniciativa ya enfrenta dificultades. El gobierno alemán, que había declarado su apoyo, ahora está indispuesto a desembolsar fondos. Esto potencialmente pone en jaque a la Iniciativa, ya que el muy publicitado endoso que le brindó el parlamento alemán (Bundestag) en 2008, medida que contó con el contundente apoyo de amplios sectores de la sociedad alemana, fue decisivo en hacer realidad la firma del acuerdo. Un reciente cambio de gobierno llevó al nombramiento de un nuevo ministro de cooperación: el liberal Dirk Niedel, quien ha expresado públicamente dudas acerca de los méritos de la Iniciativa.

Niedel, quien en el pasado se ha pronunciado a favor de eliminar toda ayuda para el desarrollo de los países del Sur, cuestionó las garantías de que el gobierno ecuatoriano honre el acuerdo y afirmó que existen otras alternativas para conservar la Amazonia ecuatoriana, mencionando específicamente el mecanismo REDD (Rerducing Emissions from Deforestation and Degradation) y el programa SocioBosque. Cabe mencionar que ambos emprendimientos son controvertidos y fuertemente criticados, entre otras razones por alegadamente facilitar la privatización de la naturaleza y poner en entredicho la soberanía de los pueblos que viven en los bosques. El ministro alemán también expresó temor de que la Iniciativa Yasuní-ITT se vaya a convertir en un precedente que se repita en otras localidades en el mundo donde se extrae petróleo.

Los argumentos expuestos por el ministro Niebel... no tienen asidero alguno”, sostiene el economista ecuatoriano Alberto Acosta, quien fue el primer ministro de energía y minas del gobierno del actual presidente Rafael Correa, y presidente de la Asamblea Constituyente que en 2007 redactó la nueva constitución de Ecuador. “Comparar la Iniciativa Yasuní-ITT con el proyecto REDD demuestra un enorme desconocimiento de los dos temas... representa una burla en tanto se sustituye una contribución responsable con la vida por una que está basada en intereses mercantiles.”

Es más, los proyectos Socio Bosque y REDD no cumplen con los objetivos planteados en la Iniciativa Yasuni/ITT, que aborda simultáneamente la conservación de la biodiversidad, el cambio climático y sobre todo los derechos de los pueblos. Tampoco es sustentable el recelo del ministro alemán cuando dice que esta Iniciativa podría convertirse en un precedente generalizable en todos los países exportadores de petróleo.”  - next picture

La red internacional Oilwatch lanzó un comunicado rebatiendo los argumentos de Niedel. “La fortaleza de la iniciativa Yasuní-ITT ha sido siempre mantenerse por fuera del mercado del carbono y de REDD, ajena a las negociaciones impulsadas bajo el protocolo de Kioto. Las pretensiones de vincular la propuesta Yasuní a REDD, no contribuye al éxito de la misma. Al contrario, siembran dudas, pues REDD -y su probable versión nacional SocioBosque-, no cumple ni con las expectativas de las organizaciones indígenas ni sirven para solucionar el problema del clima. Las críticas además señalan que podrían acarrear pérdida de derechos colectivos de las comunidades involucradas e incumplen el espíritu y letra de la Constitución ecuatoriana que reconoció a la naturaleza como nuevo sujeto de derechos (Art. 10 y 71) y que en tanto sujeto dice: ‘..los servicios ambientales no serán susceptibles de apropiación’ (Art. 74)”.

Tanto el mecanismo REDD es fuertemente criticado a nivel internacional, como el programa nacional Sociobosques lo es dentro de Ecuador”, declaró el grupo alemán Salva la Selva. “Son precisamente las organizaciones indígenas como la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (CONAIE) y otras organizaciones que trabajan en la protección de los bosques, las que no ven con buenos ojos estas iniciativas. Consideran que no ofrecen garantías ningunas para la conservación de los bosques ni mucho menos a favor del clima, al tratarse de métodos que en última instancia mercantilizan la naturaleza, buscando obtener por ejemplo dineros del criticado 'comercio de carbono'. Una de las críticas más destacadas es que el comerciar con las emisiones de carbono no apunta a una reducción de la contaminación ambiental y el calentamiento global sino que más bien las estimula, proporcionando además un lavado para las conciencias, que obtienen un método por el cual, a cambio de pagar un dinero, obtienen vía libre para seguir contaminando.”

El presidente boliviano Evo Morales atacó el mecanismo REDD en una carta abierta a los pueblos indígenas emitida en octubre. “Los bosques pasarán a tener precio por la cantidad de toneladas de C02 que son capaces de absorber”, dijo el mandatario en la carta. “Los 'bonos' o 'derechos de carbono' que certifican esa capacidad de absorción serán vendidos y comprados como cualquier mercancía a nivel mundial. Para asegurar que nadie afecte la propiedad de los compradores de 'certificados REDD' se instaurarán una serie de restricciones que acabarán afectando el derecho soberano de los países y los pueblos indígenas sobre sus bosques y las selvas. Así comenzará una nueva etapa de privatización de la naturaleza nunca antes vista que se irá extendiendo al agua, la biodiversidad y lo que ellos denominan 'servicios ambientales'.

En Ecuador y en otras partes del planeta, quienes defendemos la vida esperamos un pronunciamiento claro y categórico para revertir esa decisión y conseguir el apoyo definitivo de Alemania”, exhortó Acosta. “Un apoyo que se sumaría a otros respaldos efectivos, con los que se consolidaría esta Iniciativa. La Unión Europea dice liderar las iniciativas contra el cambio climático. Eso debe ser más que palabras. Los países europeos no solo tienen deudas sociales e históricas muy grandes, tienen además deudas por el cambio climático desde su industrialización basada en los combustibles fósiles. El apoyo a la inicitativa ITT tiene un gran significado en este contexto.”



FUENTES:

Alberto Acosta. "Alberto Acosta rechaza posible incumplimiento de Alemania" El Ecuatoriano, 16 de septiembre 2010. http://www.elecuatoriano.com/noticias/?p=14213

Evo Morales. "La naturaleza, los bosques y los pueblos indígenas no estamos en venta". http://cedla.org/obie/content/12441

Salva la Selva. "Salvar el Yasuní ITT en Ecuador" http://www.salvalaselva.org/news/1688/salvar-el-yasuni-itt-en-ecuador

World Rainforest Movement. “En Defensa del Proyecto Yasuní”. http://www.amazoniaporlavida.org/es/Noticias/ecuador-en-defensa-del-proyecto-yasuni-asi-se-conserva-la-biodiversidad.html



PARA MAS INFORMACION:

http://carmeloruiz.blogspot.com/search/label/Yasuni

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martes, 26 de octubre de 2010

Issue 4, progressive "extractivismo"

Archivo:Bolivia rel93.jpg

Latin American progressive governments still bet on "extractivismo"


CARMELO RUIZ-MARRERO
Latin America Energy and Environment Monitor
October 26 2010

Surely no Bolivian head of state has ever been as famous an international celebrity as Evo Morales. His pronouncements on environmental protection and against the capitalist system have earned him much fame. His participation in the United Nations summit on climate change in Copenhaguen in December 2009 was key in exposing to the whole world the hipocrisy and inaction of major polluting countries regarding global warming.

It was in response to the Copenhaguen fiasco that Morales took the initiative of organizing and hosting an alternative civil society summit meeting in the Bolivian city of Cochabamba last April. His opening speech at the summit, offically named the World Peoples' Conference on Climate Change and the Rights of Mother Earth, was the most important and right-on-target statement ever made by a head of state on the subjects of ecology and climate change. At the international level all of his declarations and actions have earned him the esteem of environmentalists and progressives from all over the world.

However, it seems president Morales does not practice in his own country what he preaches in international fora. When he came to power in 2006, hydrocarbons, or fossil fuels, were his country's main source of income. Mining followed closely behind in second place. The activities of both economic sectors are highly polluting and predatory of natural resources, and hydrocarbons are precisely the main cause of global warming. If anything has changed since then, it's that Bolivia is nowadays more dependent on hydrocarbon and mining exports, according to a recent report by the Center of Studies for Labor and Agrarian Development (CEDLA).

CEDLA explains that in 1988 hydrocarbons and mining were responsible for 47% of the country's exports and today they constitute 80%. "Between 2004 and 2005 the growth of the hydrocarbon sector accounted for nearly 25% of the country's economic growh, and in 2008 the mining sector's growth explained almost 40% of economic growth."

Given the growing importance of fossil fuel exports for Bolivia's national economy, one can hardly conceive of Evo Morales' government making a useful contribution to moving the world towards a post-carbon economy in the near or middle term.

Environmental aspects aside, dependence on raw materials exports sentences the countries of Latin America and the rest of the global South to the lowliest state of economic underdevelopment. The writings of thinkers like Raul Prebisch, Celso Furtado and Eduardo Galeano, and the reports of the Commission for the Development of Latin America (CEPAL) have elaborated extensively on this.

The government of Morales had made a commitment to changing this situation through the industrialization of hydrocarbons, meaning the creation of industries to manufacture value-added products. In the case of petroleum, a variety of finished products can be made from it, including gasoline, kerosene, motor oil, pesticides and plastics. And with natural gas one can make fertilizer or electricity to power manufacturing and metallurgical industries.

But so far the industrialization has not taken off. Quoting an article published in Plataforma Energetica on October 10: "On the first of October president Morales admitted: 'I want to be very sincere: what we are not being able to pull off is the industrialization of gas and petrochemicals', he said, blaming this on the lack of 'accompaniment' of Bolivian experts on hydrocarbons to carry this process forth, since, he pointed out, they prefer to earn thousands of dollars a month working for the transnationals."

In the first week of October social and labor organizations founded the National Committee for the Regional and National Development of Bolivia (CONADERENA) to push for the industrialization of hydrocarbons. CONADERENA's founding organizations "coincided in affirming that regrettably the government of Evo Morales did not fulfill the 'October agenda', whose main postulates regarding the nationalization and industrialization of natural gas and all our natural resources, are not reflected in the policies and actions undertaken by the current administration and, on the contrary, it continues the neoliberal policies imposed by (previous president) Gonzalo Sánchez de Lozada of exporting gas, as well as minerals, as raw material."

Another critique levelled at Morales' energy policy is that in his drive towards turning his country into a major energy exporter he has neglected the domestic market. While supplying markets in Brazil, Argentina and most recently Paraguay, the Bolivian economy has been left without enough gas supply. This has led to embarassing situations, like in September when energy scarcity forced Bolivia to import 20,000 tons of cement, even when the country has the capacity to manufacture it.

According to various experts that participated in the recent Second Forum of the Latin American Network on Extractive Industries, organized by CEDLA and carried out in Bolivia, the foreign exchange obtained from hydrocarbons has not been put to good use. "Our countries... have grown accustomed to living off nature's rent, to exporting raw materials, and to losing in international trade", decried Alberto Acosta, who was mining and energy minister under current Ecuador president Rafael Correa, and chairman of the constituent assembly that wrote a new constitution for Ecuador in 2007.

Acosta, a leftist economist with a close relationship with the ecology movement, holds that although the governments of Evo Morales and Rafael Correa write and talk a lot about "right livelihood" and a harmonious relationship with nature, all their plans for "development" and economic "growth" are sustained by a growing "neo-extractivism" of non-renewable natural resources with ever growing environmental impacts.

He pointed out that "we have extracted much oil, received plenty of money and large credits, but the result has been very poor: there is no development, there is massive poverty and the environmental impacts are alarming, there is pollution, massive deforestation, harms to health, and diseases."

It was also stated in the Forum that the capital generated by this extractivist activity has been spent on social programs which, while being very popular, are of an assistentialist and clientelist nature. According to Acosta, this has led to the creation of a "welfare-client class" (bonocracia clientelar).

Mexican specialist Rocío Moreno lamented that "there is no serious and profound discussion in our countries about what we want to do with the rent obtained from petroleum (...) In recent years the money was used to cover current spending, in paying bureaucracy, it is not oriented towards closing development gaps, towards improving equality."

Acosta holds that the way out of this predicament is a transition towards a post-extractive economy. The presidents of Bolivia and Ecuador cannot claim ignorance about this proposal since it is written in both countries' constitutions. He acknowledges that oil wells cannot be shut down overnight, but he urges that in light of peak oil and climate change, the transition cannot be postponed.

The Ecuadorian economist made clear that post-extractivism does not mean rejecting the exploitation of natural resources, but rather "establishing the biophysical limits of exploitation, arriving at sustainability, eliminating poverty and its cause, which is opulence," and moving towards a post-petroleum economy. "Oil is running out, and given the growing rates of consumption we will not be able continue being oil exporting countries."

Acosta is hopeful that the Yasuni-ITT Initiative will become a precedent that could lead Latin America towards a post-extractivist, post-petroleum future. This acclaimed initiative consists of the Ecuador government's commitment to abstain from extracting oil from the biodiverse Yasuni national park, and in exchange receive a compensation provided by the international community, which will be administered by a trust fund set up by the United Nations.

In conclusion: "The speakers at the II Forum on Extractive Industries agreed that the construction of a new post-capitalist economy does not depend solely on tax reform or the development of alternative energies, but basically on citizen participation in the administration of the ever growing incomes that the state has garnered from oil and mining. That's why it is key and urgent that the peoples of the region develop effective mechanisms of social control, and denounce unilateral and improvised decisions made by their governments."

REFERENCES:

Hora 25. "Crean CONADERENA para impulsar una política de desarrollo en base al gas natural". October 6 2010. http://fobomade.org.bo/bsena/?p=1101

Plataforma Energética. "Despilfarran la renta petrolera y minera en una 'bonocracia clientelar'". September 1 2010. http://fobomade.org.bo/bsena/?p=906

Rosa Rojas. "Bolivia está en el nudo de sus contradicciones". Plataforma Energética, October 10 2010. http://plataformaenergetica.org/content/2193

FOR MORE INFORMATION:
http://carmeloruiz.blogspot.com/search/label/Alberto%20Acosta
http://carmeloruiz.blogspot.com/search/label/Bolivia
http://carmeloruiz.blogspot.com/search/label/Post%20Extractivismo

viernes, 10 de septiembre de 2010

Ejemplar 3

(Scroll down for English)

Yasuní, la batalla no ha terminado aún

Carmelo Ruiz Marrero

Tras años de intenso activismo y cabildeo por parte de ecologistas y pueblos indígenas, el gobierno de Ecuador finalmente firmó el acuerdo Iniciativa Yasuní-ITT el pasado 2 de agosto. Esta es la primera vez en la historia que un gobierno accede mediante un acuerdo vinculante a dejar combustibles fósiles bajo tierra.

La Iniciativa pretende dejar bajo tierra por perpetuidad los 850 millones de barriles de petróleo que se estiman están en el bloque ITT (Ishpingo, Tambococha, Tiputini), el cual ocupa casi 200 mil hectáreas de bosque tropical dentro del Parque Nacional Yasuní. Esta área natural protegida de 982 mil hectáreas fue creada en 1979, y en 1989 la UNESCO la declaró una reserva mundial de la biosfera. La Iniciativa Yasuní-ITT evitará que se emitan sobre 400 millones de toneladas de dióxido de carbono.

A cambio de este compromiso, el gobierno de Ecuador solicita $350 millones al año por diez años (en el ejemplar anterior del Monitor dijimos erróneamente que eran $350 millones a lo largo de diez años, nuestras disculpas). Hasta ahora los gobiernos de Alemania, Bélgica, España, Francia e Inglaterra han expresado interés en hacer donaciones. Los fondos serán administrados por un fideicomiso establecido por el Programa de Desarrollo de Naciones Unidas. Estará controlado por cinco síndicos, dos de los cuales serán seleccionados por el presidente de Ecuador. El dinero se utilizará en inversión social, energía renovable, reforestación y eficiencia energética.

Este arreglo es consistente con el concepto pre-colombino de Sumak Kawsai, o "buen vivir", el cual está recibiendo amplia aceptación entre ecologistas y progresistas latinoamericanos. Según el economista ecuatoriano Pablo Dávalos, Sumak Kawsai “es la posibilidad de vincular al hombre con la naturaleza desde una visión de respeto, porque es la oportunidad de devolverle la ética a la convivencia humana, porque es necesario un nuevo contrato social en el que puedan convivir la unidad en la diversidad, porque es la oportunidad de oponerse a la violencia del sistema”.

Según el Movimiento Mundial por los Bosques, el acuerdo Yasuní-ITT "constituye una opción nacional para conseguir fondos sin destrozar más la Amazonía, es una forma de frenar genuinamente el cambio climático, y podría abrir la puerta a la construcción de una economía post-petrolera, post-extractivista."

Sin embargo, la batalla no está ganada todavía. El gobierno de Ecuador puede declarar el acuerdo nulo y sin efecto si no llega el financiamiento. El presidente ecuatoriano Rafael Correa requiere que lleguen los primeros $100 millones en los primeros 18 meses, así que los partidarios de la Iniciativa ya están corriendo contra el reloj. Si no se pueden recaudar $100 millones en 18 meses no se puede esperar que se puedan recaudar $350 millones todos los años. Según un artículo publicado por el grupo ambiental FOBOMADE: "El proyecto Yasuní-ITT enfrenta amenazas múltiples; la crisis global pone en duda su viabilidad financiera. Se teme que el propio gobierno ecuatoriano sabotee la Iniciativa si la comisión negociadora no lograr conseguir el financiamiento necesario."

Hay que señalar que el camino que llevó a la firma del acuerdo Yasuní-ITT no fue un paseo, fue un camino borrascoso, a veces lleno de conflicto y choques verbales entre las partes interesadas. El presidente Correa no siempre fue cooperador, y en ocasión hasta amenazó con retirarse de las negociaciones y autorizar la extracción petrolera en el Yasuní.

Los observadores de este proceso están de acuerdo en que la Iniciativa no hubiera tenido posibilidad de progresar de no haber sido por el extraordinario proceso revolucionario democrático por el cual Ecuador ha pasado estos años recientes. Un alzamiento indígena llevó al derrocamiento del gobierno y a nuevas elecciones, en las cuales salió victorioso el nuevo partido Alianza PAIS. El nuevo presidente, el izquierdista profesor de economía Rafael Correa, convocó una asamblea constituyente que en 2008 redactó una nueva constitución para el país.

La asamblea constituyente fue presidida por el ministro de energía y minería Alberto Acosta, un economista con una larga asociación con la izquierda y con el movimiento ecologista. Acosta, uno de los fundadores y principales ideólogos de Alianza PAIS, fue co-autor de libros junto con Esperanza Martínez, líder del grupo ecologista Acción Ecológica. También participó en conferencias y talleres del Instituto de Estudios Ecologistas, institución fundada por Acción Ecológica en 1995. Martínez fue asesora de Acosta cuando éste dirigió la asamblea constituyente.

La constitución que redactaron es una de las más progresistas de América Latina. Establece que el agua es un derecho humano, un bien público y un patrimonio nacional; reconoce que la naturaleza tiene derechos; y declara como mandato del gobierno la soberanía alimentaria y el Sumak Kawsay.

Pero la tinta en esta nueva constitución ni siquiera se había secado cuando aparecieron grietas en el nuevo orden político. Acción Ecológica y otros grupos denunciaron las nuevas leyes de minería y agua como contrarias a la letra y espíritu de la nueva constitución. En 2009 el presidente Correa respondió clausurando Acción Ecológica, acción que revirtió gracias a una intensa y eficaz campaña internacional de solidaridad con Acción Ecológica.

En enero 2010 Correa lanzó una arenga en su programa radial semanal, amenazando con retirar el apoyo de su gobierno a la Iniciativa Yasuní y autorizar la explotación petrolera en el área si no se le daba control directo sobre el fideicomiso que recibiría los fondos de la Iniciativa. Tronó en contra de "ecologistas infantiles", la "izquierda infantil" y los líderes indígenas, y declaró que estos sectores eran peores enemigos de su gestión de gobierno que sus oponentes de derecha. El canciller Fánder Falconí renunció en protesta contra estos ataques verbales. Pero Correa no paró ahí, en los días que siguieron alegó que Falconí, Acosta y Martínez estaban actuando tras bastidores en contra de su gobierno.

La pérdida de Falconí y Acosta- quien ya había roto con el gobierno- no fue una pérdida pequeña para el gobierno de Correa. El ahora ex-canciller había estado, junto con Acosta, entre los fundadores de Alianza PAIS. Hay, de hecho, una gran amistad entre ambos, comenta el economista catalán Joan Martínez Alier, ecologista de renombre mundial: "Ambos representan una nueva corriente latinoamericana contra el desarrollismo extractivista, ambos reclaman una transición hacia economías sostenibles. Acosta apela sobre todo a los movimientos sociales del ecologismo popular y a movimientos indígenas, Falconí se decanta más bien por la acción planificadora del Estado, pero eso son matices dentro de una posición común post-extractivista en política económica."

Lo peor parece haber ya ha quedado atrás. Ya que el acuerdo Yasuní-
ITT ha sido firmado, el reto principal ahora es conseguir el financiamiento a tiempo. Pero Acosta advierte que se asoman retos adicionales:

“Esta Iniciativa no puede servir de pretexto para que gobierno del presidente Correa hinche el pecho y diga que ya hacemos mucho por la Naturaleza y la vida de los pueblos no contactados, mientras, simultáneamente, amplíe la frontera petrolera en el centro sur de la Amazonía y aliente la minería metálica a gran escala a cielo abierto”. Advirtió que no alcanza con el fideicomiso; el gobierno “tampoco debería tolerar actividades petroleras en los márgenes del ITT, lo que incluye el respeto irrestricto a los pueblos en aislamiento voluntario en cualquier lugar de la Amazonía”.

También dijo que el gobierno debería detener “las otras amenazas que se ciernen sobre el Yasuní, como son la deforestación y extracción ilegal de madera, la colonización sin control, el turismo ilegal... También habrá que controlar las actividades que se despliegan en los bloques petroleros adyacentes y las mismas carreteras abiertas para los proyectos petroleros cercanos”.



FUENTES:

Alberto Acosta, entrevista por Franck Gaudichaud. 6 de agosto 2010. http://rebelion.org/noticia.php?id=110813

FOBOMADE (Foro Boliviano de Medio Ambiente y Desarrollo) "La Iniciativa Yasuní-ITT tiene 18 meses de plazo para recaudar sus $100 millones" 1 de septiembre 2010. http://fobomade.org.bo/bsena/?p=902

Martínez-Alier, Joan. "La Iniciativa Yasuní se encamina al triunfo". 4 de agosto 2010. http://www.biodiversidadla.org/Principal/Contenido/Documentos/En_Ecuador_la_Iniciativa_Yasuni_ITT_se_encamina_al_triunfo

Movimiento Mundial por los Bosques (WRM). "Primeros pasos para dejar el petróleo bajo tierra en el Yasuní" Boletín #157, Agosto 2010.

Para más información:
Ruiz Marrero es autor, periodista y educador ambiental. Su página web, Haciendo Punto en Otro Blog (http://carmeloruiz.blogspot.com/), está dedicada a perspectivas ecologistas y progresistas. Es autor del libro Balada Transgénica y director del Proyecto de Bioseguridad de Puerto Rico (http://bioseguridad.blogspot.com/).

lunes, 6 de septiembre de 2010

Issue 3, Yasuni battle continues

A source of news and analysis on energy and environmental issues in Latin America

By Carmelo Ruiz-Marrero

Issue 3, September 6 2010


Yasuni: the battle's not over yet


After years of intense local and international campaigning and lobbying by environmentalists and indigenous peoples, the Ecuador government finally signed on to the Yasuni-ITT Initiative (link) on August 2. Thus for the first time in history a nation state accepts a binding agreement to leave fossil fuels underground.

The Initiative pretends to keep underground for perpetuity the estimated 850 million barrels of oil in the ITT block, which occupies almost 200,000 hectares of rainforest inside the Yasuní National Park. This protected area of 982,000 hectares was created in 1979, and in 1989 UNESCO declared it a biosphere reserve. The Yasuní-ITT Initiative will keep over 400 million tons of CO2 from being released to the atmosphere.

In exchange for its commitment, the government of Ecuador seeks $350 million a year for ten years from governments as well as private donors over the next ten years, which is approximately half of what it would have made if it had allowed oil drilling in the Yasuní (in the previous Monitor issue we erroneously stated that it was $350 million over ten years, our apologies). So far the governments of Germany, Belgium, France, Spain and England have expressed interest in donating. The funds are to be administered by a trust fund set up by the United Nations Development Program. The fund will be controlled by five directors, two of whom will be appointed by the country's president. The money will be used in social investment, renewable energy, reforestation and energy efficiency.

This arrangement is consistent with the pre-Columbian concept of Sumak Kawsai, or "right livelihood", which is gaining widespread acceptance in Latin American progressive politics and environmental activism. According to Ecuadorian economist Pablo Dávalos, Sumak Kawsai is "the possibility of linking man with nature from a vision of respect, because it is the opportunity to return ethics to human coexistence, because we need a new social contract in which unity can coexist with diversity, because it is the opportunity to oppose the violence of the system."

According to the World Rainforest Movement, the Yasuní agreement "constitutes a national option to obtain funds without further destroying the Amazon, it's a way of genuinely putting a brake on climate change, and could open the door to the construction of a post-petroleum, post-extractivist economy."

However, the battle is not won yet. The government of Ecuador can call the deal off if the funding doesn't come through. Ecuadorian president Rafael Correa is calling for the first $100 million in the following 18 months, so as of now the Initiative's supporters are literally running against the clock. If $100 million cannot be raised in an 18-month period, it is even less likely that $350 million could be raised every year. According to an article published by the environmental group FOBOMADE, there is a real danger: "the global (economic) crisis calls the project's feasibility into question. There is fear that the Ecuadorian government could sabotage the Initiative if the negotiating commission cannot obtain the necessary funding."

It must be pointed out that the process that led to the signing of the Yasuní-ITT agreement was not a smooth ride- it was a rocky road, at times filled with acrimony and verbal clashes among stakeholders. President Correa did not always go along, and on occasion even threatened to abandon the negotiations and authorize drilling in the Yasuní.

Observers agree that the Initiative would not have stood a chance had it not been for the extraordinary revolutionary democratic process that Ecuador has been experiencing in recent years. In 2006 an indigenous uprising led to the ousting of the government and to new elections, which were won by the Alianza PAIS party. The new president, leftist economics professor Rafael Correa, organized a constituent assembly which rewrote the country's constitution in 2008.

The constituent assembly was chaired by Energy and Mining minister Alberto Acosta, an economist with a long affiliation with the left and the environmental movement. Acosta, one of the founders and main ideologues of Alianza PAIS, co-wrote books with Esperanza Martínez, leader of the local environmental group Acción Ecológica. He also has participated in conferences and workshops of the Instituto de Estudios Ecologistas, an educational outfit founded by Acción Ecológica in 1995. Martínez was an advisor to Acosta during the 2008 constituent assembly.

The resulting constitution is one of the most progressive in Latin America. It establishes water as a human right, a public good, and a national patrimony; acknowledges that nature has rights of its own; and also declares food sovereignty and Sumak Kawsai to be official government policy.

But the ink in the new constitution had barely dried when cracks began to form in the new political order. Acción Ecológica and other groups decried the new mining and water laws, which the group considered contrary to the spirit and letter of the new constitution. In 2009 President Correa responded by closing the organization down, an action he reversed after an intense and effective international campaign of solidarity with Acción Ecológica.

In January 2010 Correa launched a tirade in his weekly radio address, threatening to withdraw his government's support for the Yasuní Initiative and authorize oil drilling in the area if he was not given direct control over the trust fund to be created by the Initiative. He ranted against "infantile environmentalists", the "infantile left" and indigenous leaders, and claimed that they were worse enemies than his political right-wing opponents. In response, chancellor Fander Falconí resigned in protest. Correa did not stop there- he went on for days about how Falconí, Acosta and Esperanza Martínez were plotting to undermine his government.

The loss of Falconí and Acosta- who had already broken with the government- were no small loss to the Correa government. The ex-chancellor had been, along with Acosta, among Alianza PAIS's founders. There is indeed a great friendship between both men, comments Catalan economist and world-renowned ecologist Joan Martínez-Alier: "Both of them represent a new Latin American current against developmentalist extractivism, both call for a transition towards sustainable economies. Whereas Acosta appeals most of all to the social movements of 'people's ecologismo' and to indigenous peoples' movements, Falconí is more of an advocate of state-led economic planning, but both of these are shades of opinion within a common post-extractivist position in economic policy."

The worst seems to be over. Now that the Yasuní-ITT agreement has been signed, the main challenge is to secure funding on time. But Acosta warns that there are more challenges ahead:

"This Initiative cannot serve as a pretext for Correa's government to beat its chest and say that we already do a lot for nature and the life of uncontacted peoples, while simultaneously pushing forth the petroleum frontier into the Amazon's center-south and supporting large-scale strip mining for metals... (the government) should not tolerate oil activities in the margins of the ITT, which includes unrestricted respect for peoples who live in voluntary isolation in any place in the Amazon."

Acosta also says that the government should stop "the other threats that loom over the Yasuní, like deforestation, illegal logging, uncontrolled colonization, illegal tourism... It will also have to control activities that are being deployed in adjoining oil blocks and the roads being built to nearby oil projects."


SOURCES:

Alberto Acosta interview by Franck Gaudichaud. August 6 2010. http://rebelion.org/noticia.php?id=110813

FOBOMADE (Foro Boliviano de Medio Ambiente y Desarrollo) "La Iniciativa Yasuní-ITT tiene 18 meses de plazo para recaudar sus $100 millones" 1 de septiembre 2010. http://fobomade.org.bo/bsena/?p=902

Martínez-Alier, Joan. "La Iniciativa Yasuní se encamina al triunfo". August 4 2010. http://www.biodiversidadla.org/Principal/Contenido/Documentos/En_Ecuador_la_Iniciativa_Yasuni_ITT_se_encamina_al_triunfo

World Rainforest Movement. "Primeros pasos para dejar el petróleo bajo tierra en el Yasuní" Bulletin #157, August 2010.


For more information:

http://carmeloruiz.blogspot.com/search/label/Ecuador


Carmelo Ruiz-Marrero is an independent environmental journalist and an environmental analyst for the CIP Americas Program (www.cipamericas.org), a Fellow of the Oakland Institute and a Senior Fellow of the Environmental Leadership Program. In addition, he is founder and director of the Puerto Rico Biosafety Project (bioseguridad.blogspot.com). His bilingual web page (carmeloruiz.blogspot.com) is dedicated to global environmental and development concerns. He can be contacted at ruizcarmelo@gmail.com